Autodescubrimiento: 1000 preguntas para ti misma #4 (61-80)

Ya he contestado ochenta preguntas del reto de autodescubrimiento #1000preguntasparatimisma, algunas preguntas no me aportan mucho, pero en cada grupo hay una o dos preguntas que si me hacen pensar un poco más y que me conectan un poco más conmigo misma.

Ahí van las siguientes 20 preguntas:

61 ¿Crees en la vida después de la muerte? Sí, no en la vida como reencarnación pero si en otra vida. Como ya dije en la pregunta 40, soy creyente y creo que esta vida es solamente una prueba.

62. ¿Con quién estás enfadada?
En estos momentos no estoy enfadada con nadie, pero como dije en la pregunta 13, soy muy rencorosa y los enfados pueden durante bastante tiempo.

63. ¿Utilizas a menudo el transporte público? A menudo no porqué vivimos en un pueblo y puedes recorrerlo todo caminando, pero si salimos fuera sí vamos en transporte publico porqué no tenemos coche. Sí! una familia numerosa sin coche! Pero es que realmente no nos hace falta.

64. ¿Qué es lo que te ha causado más dolor? Sin duda alguna, el haber sufrido un aborto espontáneo. También me causa dolor pensar en mis abuelos, escucharles decir por teléfono las ganas que tienen de ver a los niños, me entristece mucho.

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65. ¿Te has convertido en lo que querías querer ser? Sí. De pequeña siempre tuve claro que quería ser maestra y mamá aunque también soñaba en tener una tienda. A día de hoy, puedo decir que se ha cumplido. Soy maestra pero dejé de ejercer en 2010 para dedicarme de lleno a mi familia y a mi negocio (el cual compaginaba con el trabajo desde que nació el mayor). De pequeña quería una tienda pero en este entonces no contaba con que podía tener una tienda online y así poder disfrutar de mi familia. Sigue leyendo

Autodescubrimiento: 1000 preguntas para ti misma #3 (41-60)

Sí, a veces no sabes exactamente quién eres, qué quieres, adónde quieres ir y quién solías ser. Puedes leer sobre ello aquí.

Lo que más me está gustando de este reto de las #1000preguntasparatimisma, son los recuerdos, el pararte a recordar momentos importantes.

Allá van las 20 preguntas de este sábado:

41. ¿Separas la basura? En un país como Alemania, en el que te arriesgas a una multa, definitivamente sí. En España solía reciclar el cartón, el vidrio y el plástico, pero el resto de basura iba toda al mismo cubo.  Aquí es otro tema, es una obligación.

42. ¿Fuiste buena en la escuela?  Siempre me gustó mucho ir a la escuela, pero reconozco que hacía lo justo para ir aprobando y podría haber tenido mejores notas. Destacaba en el campo de las artes visuales, por lo que me decanté por el bachillerato artístico. Encontré una forma de relajación y concentración absoluta en el dibujo técnico, me encantaba y saqué la mejor nota en el examen de selectividad de mi provincia. Nunca aprendí inglés.

43. ¿Cuánto tiempo sueles estar en la ducha? Poco, lo justo y necesario. Y soy de las pocas personas a las que no le gustan los baños relajantes, no me relajo nada, me lío a pensar y entonces me doy cuenta que podría estar haciendo cosas más productivas.

44. ¿Crees que hay vida extraterrestre? Creo que el universo es demasiado grande para que solamente la tierra esté habitada.

45. ¿A qué hora te levantas normalmente? Demasiado pronto, dependiendo del horario de los niños, pero entre las 6:50 y las 7:00.

46. ¿Celebras tu cumpleaños? De pequeña sí. Recuerdo mis cumpleaños con muchos niños (invitábamos a toda la clase, 36 nada menos!), muchos globos, canciones y lluvia, siempre llovía! Es lo que tiene ser del mes de abril… Pero lo que más me gustaba era el momento en el que, aprovechando que dejaba un rato de llover, salíamos al patio y mi padre tiraba unos cohetesde cartón que de dentro salían juguetitos tipo piñata. Sigue leyendo

Autodescubrimiento: 1000 preguntas para ti misma #2 (21-40)

La pregunta “¿Quién soy yo?” obviamente toca. Y, por supuesto, este no es un tema que solo afecta a las madres. Hice la pregunta desde mi punto de vista, porque siento que ahora mismo con los niños no tengo espacio para mí. Esto me hizo pensar que era el momento de volver a saber quién soy y qué quiero.

Pero, por supuesto, la pregunta también es interesante para las mujeres sin hijos. ¿Quizás estás en algún momento de tu vida en el que llegas a este punto?  Así que cualquiera que no tenga hijos es bienvenido a unirse.

#1000preguntasparatimisma 2 

21. ¿Es importante para ti lo que los demás piensen de ti? Como se trata de ser honesta te diré que sí. Este es un punto en el que todavía tengo que trabajar. Porque sé que, que como es normal, no puedo gustarle a todo el mundo y no es saludable querer complacer a todo el mundo. Pero pienso mucho en como mis textos podrían ser entendidos, si mi opinión podría herir a alguien o si puedo hacer sentir a alguien que no lo está haciendo bien.

22. ¿Qué hora del día le gusta más? Sin duda, funciono mejor por las mañanas. Me gusta mucho dormir y dormiría hasta tarde, pero como se que por unos años me toca madrugar, lo tengo asumido y me levanto con mucha energía y ganas de hacer cosas. Por las mañanas es cuando soy más productiva.

23. ¿Eres buena cocinando? No suelo preparar grandes platos porqué acostumbro ir a lo práctico y apuesto por lo se que les gusta los niños (básicamente por evitarme ratos de pelear) pero sí suelen decirme que cocino bien.

Los fines de semana, como tenemos tiempo, si me gusta cocinar algo más elaborado o probar cosas nuevas pero siguiendo una receta, no soy de inventar. Sigue leyendo

¿Quién soy desde que soy madre? sobre el autocuidado, el autodescubrimiento y 1000 preguntas para mí misma

No recuerdo exactamente cuándo me hice esta pregunta por primera vez pero fue estando ya en Alemania, supongo que en un momento de bajón la pregunta vino a mi mente. Y no se ha ido desde entonces. Quizá porque aún no he encontrado la respuesta.

¿Quién es Jennifer además de mamá?

Tal vez no existe una respuesta a la pregunta. Tal vez nunca averigüemos quiénes somos en realidad. ¿Quizás simplemente siempre estamos en un estado de cambio, adaptándonos a circunstancias externas?

Pero sea verdad o no, quiero ir a buscarme a mí misma. Quiero saber quién es Jennifer hoy, qué representa, qué ama, a quién ama y qué la hace feliz. Por qué motivos las lágrimas de felicidad corren por sus mejillas y lo que la hace sentir triste y preocupada. Con qué música le gusta bailar, su comida favorita y cómo puede relajarse.

El viaje hacia mí misma. ¿demasiado personal?

Sé que es un tema muy personal, quizá demasiado personal, demasiado privado. Porqué siempre tienes que tener esto en mente: con todo lo que compartes sobre ti mismo en Internet, te haces vulnerable. Pero creo que este tema es algo que también afecta a otras mamás, porqué es increíblemente difícil para las mujeres cumplir con todos los papeles que la sociedad actual espera que cumplamos.

Algunos de estos papeles son son muy individuales, pero a menudo hay tantos que tienes la sensación de que no estás a la altura de ellos. Sin embargo, si eres madre, este es probablemente el rol más importante, el que te lleva más tiempo y el único del que no te puedes desprender.

Y en algún momento, me vino a la mente este pensamiento:  ¿Quién serías si no fueses madre?

Incluso si volviese a ser madre, tendría que enfrentarme a nuevos desafíos en este papel, pero me gustaría intentar reencontrarme de nuevo.

El autocuidado, ese es mi gran tema pendiente desde que en verano me di cuenta que estoy en medio de un cansancio permanente. Por supuesto, primero siempre están las necesidades de mis hijos, pero de ahora en adelante también tendré más en cuenta lo que necesitamos mi marido y yo. Sí, de lo que YO necesito.

Yo, yo y yo… eso suena un poco egoísta, pero en mis 11 años como madre he aprendido que no puedes darte por vencida y descuidarte. Es el momento, necesito saber quién soy para ser el referente que quiero para mis hijos. Quiero que aprendan lo importante que es el autocuidado. Sigue leyendo

El instinto (olvidado) de mamá: Encuentra la india que hay en ti

Estoy sentada en la sala de espera hojeando una revista familiar y los titulares me llaman la atención: “Cómo enseñar a tu hijo a dormir”, “Cómo evitar que tu hijo sea un tirano”, “Qué palabras debe saber tu hijo de 2 años”.

Leo en un foro de mamás: “Dejar que un niño se levante de la mesa es equivalente a una educación antiautoritaria”, “Yo compré un detector para controlar la respiración del bebé”, Y me pregunto: ¿De verdad tengo que comprar una detector para la respiración?.

Pienso en los expertos de la televisión que quieren explicarme algo sobre la educación correcta: “Así es como debes gestionar las rabietas”, “Así es como tu hijo duerme sano y seguro”.

Todos en el mundo parece saber más de mí y de mis hijos que yo misma.

Mi antiguo yo, digamos el de hace 10 años, estaba exactamente en esta espiral agotadora: “¿Lo estoy haciendo bien?” Constantemente pensaba en cómo podría ser mejor y de qué manera lo tenía que hacer para que, cuando mi hijo crezca, se convierta en una persona segura de sí misma, honrada, curiosa y abierta.

Admito que al principio, cuando nació el mayor, sentí una sobrecarga. Una sobrecarga basada en mi repentino “poder sobre un niño” y la inseguridad y responsabilidad que venía con él. ¿Y qué hace una mamá cuando está insegura? Bueno, entonces busqué en Google, leí guías y revistas, vi programas, pregunté, etc. Pero lo que rara vez hacía era confiar en mis propios sentimientos y saber instintivamente cuál sería la decisión correcta para mi hijo y para mí.

Una cosa estaba clara: esta presión hecha por mí misma y la continua inseguridad de preguntarme qué hacer y cómo educar adecuadamente, no podía ser buena ni para mí ni para mi hijo. Luego llegó este punto de inflexión, que me despertó y me hizo recapacitar y que probablemente me dio el empujón para replantearme. Sigue leyendo