Cuatro años en Alemania ¿Nos quedamos?

Pues sí, como dice el título, ayer se cumplieron cuatro años de nuestra llegada a tierras germanas y creo que es momento de una valoración.

En este post puedes leer la valoración que hice del primer año, la he releído y aunque mantengo prácticamente todos los pensamientos, ha pasado tiempo suficiente para poder valorar otros aspectos.

El periodo más duro de emigrar, son los dos primeros años, te sientes que no perteneces ni a tu país de origen, ni al nuevo país. Vas un poco sin rumbo, más aún cuando tienes la barrera del idioma.

El idioma ha sido lo que más momentos de frustración y deseos de volver a provocado. No es fácil tener que depender siempre de alguien que te acompañe a citas con los profesores, reuniones del colegio, a hacer trámites con la administración… Por eso, si me estás leyendo porqué te planteas emigrar, el mejor consejo que puedo darte es que aprendas antes el idioma, no que lo domines, pero si que tengas una buena base.

A día de hoy sigo sin hablar alemán, lo entiendo más o menos, pero no se hablarlo. Eso sí, por mi trabajo, se me da mejor leído y escrito que hablado ya que paso el día leyendo y contestando emails y redactando textos. Sigue leyendo

Desmintiendo mitos de la cultura alemana

Hoy te traigo un post que tenía muchas ganas de hacer pero siempre lo iba dejando, así que de hoy no pasa.

Antes de seguir, quiero pedirte que pares un momento y pienses en algunos adjetivos con los que describir a los alemanes y su cultura.

Seguimos, seguro que en tu lista hay alguno como: puntuales, ordenados, eficientes, educados, cerrados, honrados… ¿verdad? Pues déjame decirte que esa creencia está muy extendida y no es  del todo cierta.

Algo que a mi me fastidia mucho es la gente impuntual, no la soporto, me da la sensación de que no les importa mi tiempo. Y mi tiempo, para mi que tengo más bien poco, es muy valioso como para perderlo así tontamente. Pues créeme que todavía no he topado con un alemán puntual en cuatro años que llevo en Alemania.

Da igual que sea un amigo, el técnico de la caldera, el médico o la maestra de alguno de los niños, siempre me toca esperar! Y no un ratito, no, lo más que he esperado han sido 3 horas ¡sí, 3 horas! en la consulta del médico.

Una cosa es que vayas a urgencias y haya cola, pero otra es que tengas la visita programada. Puede pasar que te llamen 10 o 15 minutos tarde, en España también ocurre, pero ¿tres horas? ah! pero luego no llegues tu tarde, que encima de que no te atienden, has de pagar la consulta.

Con el técnico del gas, el deshollinador o cualquiera que tenga que venir a casa, lo mismo, siempre llegan tarde. Por no decir la maestra del segundo, que cada vez que me llama a una entrevista he de esperarla un buen rato porqué está acabando otras cosas. Aunque a eso creo que ya le he puesto remedio, la última vez me llevé a los dos pequeños (a pesar de que el gran jefe estaba en casa) para que se diese cuenta de que ando muy atareada y que además los niños no entienden de esperas, porqué se disculpó mucho cuando vio el percal que tenía liado con una llorando de sueño y el otro de aburrimiento. Sigue leyendo

Me entrevistan para el Blog Mipitufinayyo.com

El mes pasado, Gloria, la autora del blog Mi Pitufina y yo me hizo una entrevista y me hace ilusión trasladarla a mi blog, así que aquí la tenéis:

Mamá española en Alemania: Jennifer

“Las entrevistas a Rafa (Vente p´Alemania, Pepe) y Elisabet (Crónicas Germánicas) me sirvieron para aclimatarme a la nueva vida en Alemania, a perder el miedo a la desconocido, a informarme sobre los trámites a seguir, a pensar en las oportunidades que pueden surgir…

A raíz de esos posts, pensé que sería buena idea adentrarse un poco más y centrarme en lo que puede que sea lo que nos preocupe a todas las que emigramos allá: la vida como mamá en Alemania. Está claro que lo fundamental no depende del país en el que estemos: amor del bueno. Pero luego, el día a día no siempre es fácil. Para intentar que sea algo menos difícil,  inauguramos una nueva sección en blog: Mamás españolas en Alemania. 

La idea es que entre todas podamos ayudarnos, sobre todo en los temas que más nos preocupan a las mamás cuando emigramos: la sanidad y la educación de nuestros peques. 

Y lo hacemos con Jennifer (mama_en_frankfurt, en IG), una catalana (Girona) de 32 años, mamá de tres peques: Marwan cumplirá los 10 años en octubre. Adam acaba de celebrar su séptimo cumpleaños, y Anuar (que nació en Alemania) hará 2 años en unos días. En agosto, dará a luz a su princesa, Aisha. 

En su caso, la llegada al nuevo país no fue por trabajo. En 2014 llegaron de vacaciones, con solo dos maletas y con la idea de quedarse si les gustaba. ¡Y en Alemania siguen!

¿La conocemos mejor?

¿Cómo recuerdas los inicios en Alemania?

Los primeros dos meses fueron estupendos, era como estar de vacaciones permanentes. Era verano y hacíamos muchas actividades con los niños. Como decidimos que nos quedábamos, empezamos a buscar trabajo y vivienda. El trabajo no fue problema, en diez días mi marido estaba contratado, pero el tema de la vivienda se complicó más. Tardamos dos meses y tuvimos que buscar fuera de Frankfurt. A raíz de eso, tuvo que dejar el trabajo ya que hacía turnos y por las noches no había comunicación en transporte público desde nuestro pueblo. Enseguida encontró un nuevo trabajo que resultó ser una estafa en la que varios españoles se vieron afectados. Afortunadamente el estado alemán nos apoyó económicamente un par de meses, en los que aprovechamos para iniciar nuestro negocio.

En cuanto a los niños, al mayor le costó mucho adaptarse al colegio al principio. Se sentía discriminado y muchas veces le pegaban. Aprendió a hablar alemán en unos tres meses y la situación mejoró muchísimo. El mediano tenía cuatro años y estaba en casa con nosotros, no comenzó la guardería hasta el curso siguiente.

Dos temas que preocupan a las que emigramos como mamis son la educación y la sanidad.
  • Desde mi punto de vista como maestra de primaria, la educación aquí no tiene punto de comparación con España. Comentarte que yo empecé a trabajar en España con muchas ganas, había sido mi vocación desde que tengo uso de razón, pero ver el sistema educativo desde dentro me bajó de mi nube. La educación en España está ligada al partido político de turno, lo cual hace que no haya unas bases sólidas ya que cambian las leyes y los métodos educativos a cada poco. Mi desilusión fue tal que dejé la docencia en 2010 y saqué a mi hijo mayor del colegio, en ese entonces todavía cursaba educación infantil.

Estuvimos haciendo escuela en casa hasta que nos vinimos a Alemania y disfrutamos muchísimo ese periodo. En Alemania, la asistencia al colegio es obligatoria, así que no nos quedó otra.

El sistema educativo aquí es muy distinto, los niños comienzan la escuela entre los 6 y los 7 años sin haber aprendido a leer y a escribir en la guardería. El momento en el qué comienzan lo determina la madurez del niño. En nuestro caso, el mayor entró con 6 a punto de cumplir los 7 pero hizo un primer curso de adaptación para aprender el idioma. El mediano, a pesar de haber aprendido el idioma en la guardería, comenzará el curso que viene con 7 años. Decidieron darle un curso más de tiempo en la guardería para que tuviese una base sólida de alemán y no arrastrase carencias.
Esto no lo tienen en cuenta en España, allí todos entran en el año que les toque, estén o no preparados. Muchos niños comienzan educación infantil sin tener los tres años, en muchos caso, teniendo que dejar el pañal repentinamente y madurando forzosamente para adaptarse al grupo. Sigue leyendo

Ya estamos en Frankfurt: El viaje

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Como dije en la última entrada, os voy a contar como nos fue el viaje.

Salimos de la estación de autobuses a las 7 de la tarde e hicimos la primera parada en la estación de Figueres (Girona) para cenar. En ese momento todavía no teníamos hambre, así que preguntemos si se podía comer en el autobús y los conductores nos dijeron que sí. Decidimos cenar después. Los niños estuvieron correteando por allí.

Volvimos al autobús, la próxima parada sería en tres horas. Como todavía era de día, el viaje era entretenido. Los niños cenaron un poco y El Segundo enseguida se durmió. Volvimos a parar, esta vez en un área de servicio. Compré agua y algunos tentempiés para ir picando.

Seguimos el viaje y nos pusieron una película. El viaje estaba siendo tranquilo. Uno de los dos conductores se fue a dormir y se quedó al volante el más mayor, que ya tendría sus 60 años. El Mayor se durmió al finalizar la peli.

Nosotros íbamos sentados en la segunda hilera de asientos e íbamos conversando con el conductor. Nos comentó que teníamos que parar en Montpellier a recoger a una señora, pero un poco antes encontremos la carretera cortada por obras.  Sigue leyendo

Llegó el momento: Frankfurt allá vamos!

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Ha llegado el momento, mañana emprendemos el viaje a Frankfurt.

Nos invade una mezcla de sentimientos. Por una parte estamos contentos (aunque nerviosos) porqué vamos con las ideas claras.
Nuestra intención es instalarnos definitivamente allí, pero como no tenemos nada atado ni sabemos como va a ir, nos lo tomamos como unas vacaciones.

Si las cosas surgen como prevemos, nos quedaremos y si no, volveremos como si del fin de las vacaciones se tratase. Por otro lado tenemos un poco de miedo. Nos vamos los cuatro a la vez, sin nada seguro, solo palabras y un contrato de alquiler por un mes. Sigue leyendo

Nos vamos a Alemania!

Si si, así tal cual lo lees! Con esa misma cara se ha quedado toda la familia al enterarse de tal acontecimiento.

No es algo que nos hayamos planteado así de repente. Hace años que la idea nos rondaba la cabeza pero hasta hora no nos lo habíamos planteado enserio.

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Antes de decantarnos por Alemania, hemos barajado varios destinos. El qué más nos gustaba era Madagascar y nos estuvimos informándonos del tema de los visados, opciones de trabajo… pero siendo realistas, ya solo el viaje se nos iba un poco bastante de presupuesto. También pensamos en Cabo Verde, Marruecos o buscar algún sitio remoto perdido por ahí. Los que conocéis al Gran Jefe sabéis que le gusta la tranquilidad y que si por el fuera, se iría a una isla desierta.
Finalmente nos decidimos por Alemania, pero sin tener un punto claro. Hemos estado un tiempo buscando vivienda en diferentes zonas de Alemania (en las que el Gran Jefe tiene familia) pero desde aquí es tarea imposible.
Yo me uní a varios grupos de Facebook de españoles en… Alemania, Frankfurt, Munich, Düsseldorf… y en todos había preguntado si alguien sabía de alguna vivienda de alquiler. Hace un par de semanas nos contactó Luis, un muchacho que reside en Frankfurt. Nos comentó que a mediados de julio se marchaba de vacaciones a España y nos podía alquilar su piso.

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