Cunas, minicunas, moisés y demás inventos para dormir

A raíz de la próxima llegada de nuestro tercer bebé, me ha parecido interesante escribir sobre aspectos relacionados con las compras  para preparar su llegada ya que me he dado cuenta que mi punto de vista ha cambiado mucho desde el nacimiento del primero y este tercero. A parte que se ha visto influenciado, no solo por la experiencia personal, si no también por el hecho de haber trabajado muchos años en puericultura. Inauguro esta sección hablando de cunas, minicunas y demás inventos para dormir.

El bebé necesita sí o sí, un lugar donde dormir. Ya sea propio o con los papás. Hasta ahí todos de acuerdo. ¿Opciones? ¡miles!

Empezamos con el colecho que es la que menos opciones ofrece en cuanto a artículos en el mercado.

Por si hay quien no sabe en que consiste el colecho, es la práctica de dormir junto a nuestros hijos. Como todo, ofrece ventajas e inconvenientes, aunque creo que es una opción válida, cada familia debe elegir y decidir cómo dormir en su casa.

1. Dormir en la misma cama que los papás.

Hay mu3169-2-el-colecho-cuando-el-nino-duerme-con-los-padreschos papás primerizos que al principio  tienen miedo de aplastar al bebé y no contemplan esta opción. Si es tu caso, puedes usar un cojín anti-vuelco, así notarás el cojín y no te irás sobre el bebé. Aunque con el instinto materno eso es muy raro que eso pase.

cojin-antivuelco-para-la-cuna-del-bebe-de-jane Cojines-antivuelcos-para-bebes

2. Cuna o cama en sidecar. 

Existen cunas especiales para colecho, que permiten colocarlas unidas a la cama de los papás a modo de sidecar, ampliando así el espacio de la cama de matrimonio y permitiecuna-colecho-babybayndo que todos sigamos durmiendo cómodamente. Son cunas a las que se les desmonta o abate un lateral, de manera que si queremos llevar la cuna, por ejemplo al salón, podamos volver a colocar la baranda y usarla como una cuna normal. Tienen un tamaño más pequeño que una cuna convencional pero un poco mayor que las minicunas y moisés.

En el mercado existen muchas opciones de cunas de colecho, las hay de madera, tipo cuna de viaje, evolutivas que crecen con el bebé… y se ajustan en altura para adaptarla a todo tipo de camas. La mayor pega es que son cunas que por el momento son algo caras, aunque cada vez van saliendo más modelos y eso provoca que se vayan ajustando precios.

Otra opción a la cuna de colecho, si no queremos gastar el dinero en varias cunas o camas o no disponemos de espacio para guardar las cosas del bebé cuando ya no se usen, es transformar una cuna normal en cuna de colecho.

Es habitual pensar qCuna Colecho_012pue basta con quitar un lateral y eso no está mal encaminado. El problema es que al quitar un lateral, dejamos la cuna más frágil ya que de los 6 puntos de refuerzo que suelen llevar (4 en la baranda y 2 en el somier), nos quedamos solo con los dos del somier y si usamos esta opción con bebés que ya se ponen de pie y saltan, puede suceder que la cuna se desmonte/rompa y el bebé se haga daño.  Lo ideal, sería buscar la manera de reforzar la cuna para que no haya peligro. En internet hay muchos tutoriales de como transformar cunas normales a cunas de colecho. Luego bastaría con instalar un sistema para que la cuna no se separe de la cama, puede hacerse mediante correas con velcro por ejemplo o colocando la cuna contra la pared de manera que no quede espacio para separarse.

Y si nuestra opción es colechar por mucho tiempo, podemos poner directamente una cama infantil junto a la nuestra.Colecho

Si tenemos claro que no queremos colechar y que el bebé dormirá en su propia cuna desde el principio, tenemos varias opciones. Las voy a nombrar según el orden que suelen usarse, pero como todo, cada familia lo adapta a sus necesidades y economía.

1. Capazo del cochecito

Hay quien por ahorrar o por tener menos trastos en medio, usa el capazo del codescargachecito a modo de cunita los primeros meses. Los cochecitos traen distintos tipo de capazo. Los “homologados” (que realmente no lo son, os lo cuento en otro post) no son los más idóneos para usarlos como cunita. Estos están hechos de plástico que no transpira, tejidos inflamables y llevan muchos materiales que no crean el mejor entorno.

Un capazFUNDA_CUCO_BUGABOO_CAMALEON_BOMBON_AVELLANA_LA_GIRAFFA_BIANCA_E_BLUEo ideal para usarlo de cunita es aquél que es de tela transpirable, con base de madera, que tiene un buen colchón. Suelen ser los capazos de los cochecitos de gama alta, aunque cada vez más fabricantes están optando por este tipo de capazo frente a los homologados (parece que la lucha para que los bebés viajen seguros, empieza a dar sus frutos).

El capazo, aunque se aconseje usarlo hasta los 6 meses para pasear, si lo usamos como cunita nos servirá hasta los 4 meses aproximadamente. No porqué el bebé no quepa, si no porqué al ser estrechito, bebés más grandes, al moverse toparan con los laterales y no dormirán cómodamente.

2. Moisés.

El moisés es la típica cestita de mimbre con patas en la que seguro que mpirulos-moises-amigos-2-2011ás de una de vosotras ha dormido de bebé. Tienen la base de madera qué como he dicho anteriormente es lo más recomendable sobretodo para el correcto desarrollo de la columna del bebé. Se ofrecen en muchos estilos: con faldones más clásicos con volantes y lacitos, con textiles de colores vivos… Este nos servirá también hasta los 4 meses aproximadamente, ya que a la que el bebé aprende a voltearse , como no tiene las paredes muy altas, puede resultar peligroso. Pero depende de cada bebé, los hay muy movidos y muy tranquilos, estos últimos seguramente puedan usarlo un par de meses más. Los podemos encontrar a partir de 100-110€.

Desde mi experiencia, si en la casa hay más niños o perros grandes, no es la mejor opción ya que no son muy estables y podrían volcarse. Yo preparé el nuestro para El Segundo pero El Mayor se asomó a ver que había dentro y lo volcó. Decidí guardarlo y optar por la minicuna. Luego supe que las patas de madera son más estables que las metálicas que teníamos nosotros.

3. Minicuna.

La minicuna es una cunita que debe llevar en el mercado sobre unos 10-12 años. Es más grande que un moisés, lo que permite usarla más tiempo. Los habitual es que sean de tela, con base de madera y patas en aspa. Pero también las hay que son como las cunas convencionales de madera pero en pequeñito. Hace unos años también las hay con estructura de aluminio que hacen que sean muy ligeras.

Tanto la minicuna como el moisés nos permiten trasladar al bebé por la casa durante el día y no tenerlo que tener en un sitio fijo. Buscando un poco las podemos encontrar desde los 80-85€.

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4. Cuna convencional

Esta es la cuna que conocemos todos, de madera y con barrotes. Las hay muy sencillas y también muy completas con alturas de somier, lateral abatible, con dibujos grabados, de colores, de diseño… es difícil no encontrar una que te guste. La medida más común es de 12x60cm. Hay precios muy variados, desde los 39€ en el gigante sueco hasta el infinito y más allá.

Hay que tener en cuenta las heredadas o las hechas a mano ya que deben cumplir ciertas medidas de seguridad que han ido modificándose con el tiempo, por desgracia, fruto de accidentes de bebés. La última normativa es de 2008 (UNE-EN 716-1:2008.), por lo que si tenemos una cuna anterior, debemos asegurarnos que cumple la norma y que es segura.

La distancia correcta de los barrotes debe estar entre los 4,5 y 6,5 cm. para evitar que el bebé pueda introducir la cabeza y quedar atrapado, que el ancho mínimo sea de 60cm, al menos dos de las cuatro ruedas deben tener freno, las pinturas no deben ser tóxicas ni deben desprenderse….


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5. Cuna convertible

Este tipo de cunas está siendo cada vez más buscado puesto que, aunque en un principio el gasto es mayor, la inversión es a largo plazo.

Son cunas de dimensiones interiores mucho más grandes que una convencional, suelen medir 130x80cm y van unidas a estanterías o cajoneras con cambiador. Suelen tener cajones o una cama nido debajo.

La inversión a largo plazo es porqué, una vez que el bebé ya no duerme en la cuna, está de desmonta y se vuelve a montar en una segunda configuración que suele ser: cama de 190×90, escritorio y cajonera o mesita. Esto permite que en una sola compra, tengamos el dormitorio del bebé y luego el juvenil. Pero para poderlo aprovechar al máximo, es conveniente no elegir colores y decoraciones muy infantiles, ya que eso no es del agrado de un adolescente de 15 años.

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Hay muchos modelos con muchas configuraciones distintas a modo que puedas encontrar la que mejor te encaje. Las podemos encontrar más sencillas desde los 500€ hasta los 2.000€ o más.

6. Cuna evolutiva

Esstokke2te tipo de cuna también es una buena opción ya que nos permite tener en un mismo producto la minicuna, la cuna y en ocasiones la primera camita infantil. Pero todavía no hay mucha oferta y eso hace que los precios sean elevados y a pesar de crecer con el bebé, resulten más caras que comprar cada pieza por separado.

Son cunas que llevan varias piezas a modo que se puedan configurar como minicuna y luego como cuna añadiendo piezas, aunque también las hay extensibles de modo que las vamos alargando a medida que el bebé crece.

7. Cuna-camacunaco

Otra opción son las cunitas convertibles en camita infantil. En versión cuna son más grandes que una cuna convencional, habitualmente de 140x70cm lo que permite usarla más tiempo.

Al transformarla en camita, sigue teniendo las mismas medidas, por lo podremos usarla hasta los 5-6 años y luego habrá que comprar una cama normal.

8. Cuna de viaje

Esta es la opción más económica, aunque también hay cunas de viaje que cuestan lo mismo que una de madera. En Europa no es lo habitual, pero en Estados Unidos es muy común usar cunas de viaje y prescindir de cuna de madera.

Como su nombre indica, están pensadas para viajar, pues son plegables e incluyen una bolsa para transportarlas. Por lo que si vamos a usarla como cuna de diario, será conveniente proveerla de un buen colchón de cuna para el confort del bebé.

Las hay muy sencillas y también muy completas con dos alturas, cambiador, porta objetos, carrusel musical, vibración…

Es una buena opción si tenemos una segunda residencia o el bebé va a pasar largos ratos en casa de los abuelos o familiares.

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9. Camita infantil

Una opción muchl.cama-infantil-extensible-ikea-ikea_1371546272o menos común pero igual de válida, es usar desde el principio una cama. Ya sea cama normal o camita infantil que son más pequeñas. Bastará con poner una baranda y usar un reductor para que los primeros meses el bebé se sienta más acurrucado.

 

La elección de que tipo o tipos de cuna comprar dependerá de las necesidades de cada uno. Hay quien compra minicuna y luego cuna, quien usa la cuna grande (convencional o convertible) desde el primer día con o sin reductor. A veces queremos comprar lo mejor para el bebé y al final no resulta la mejor compra, porqué no hay forma de saber lo que es mejor en cada caso.

Ahora os cuento mi experiencia basada en la práctica con dos hijos (El Mayor y El segundo) y con otro en camino (El Bebé). Pero eso no quiere decir que lo que me haya ido bien a mi o a mis hijos, os vaya bien a vosotros.

Con El Mayor, cometimos el error de todos los padres primerizos y compramos todo lo que vimos por ahí y lo que “nos vendieron” en la tienda. Nosotros tuvimos moisés y minicuna (ambos heredados) y cuna convencional.

El moisés lo usemos realmente poco, al tener una casa de dos plantas lo tenía en el salón y la minicuna en nuestra habitación.  Así que lo usó solamente para las siestas. Habríamos pasado perfectamente sin él, pero era el mío de pequeña y me hacía ilusión usarlo.

La minicuna la usó hasta los 4 meses y luego lo pasemos a la cuna convencional en nuestra habitación. Lo cambiemos a la cuna porqué por las noches daba muchas vueltas y se despertaba porqué no tenía espacio. La minicuna la bajé al salón para las siestas y la usó hasta los 7 meses. En la cuna durmió hasta cerca de los 3 años. He de decir que El Mayor era muy dormilón, antes de los tres meses dormía la noche entera y se pegaba unas buenas siestas. Por lo que, excepto el moisés que lo teníamos de más a más, la minicuna y la cuna estuvieron bien amortizadas.

Pero con El Segundo la cosa no tuvo nada que ver, ¡pero nada, nada! Compré una minicuna ya que iba a heredar la cuna de su hermano, por lo menos estrenase la minicuna. Estrenase digo.. ¡ja!, ¡ni eso! Era ponerlo en la minicuna y abrir los ojos como naranjas y ponerse a llorar. Lo mismo ocurría con el capazo del carrito. Algún gracioso debió echarle pinchos… Así que allí se quedó la minicuna, arrinconada criando polvo y acumulando trastos o ropa para planchar.

El Segundo estaba más cómodo y a gusto durmiendo con mami, y reconozco que yo también. Me resultaba muy cómodo para darle el pecho sin tenerme que levantar y desvelarme. Si era necesario, le cambiaba el pañal rapidito, lo ponía un momentín al pecho y se volvía a dormir.

Más adelante probemos de usar la cuna, desmontando un lateral y poniéndola contra la pared al lado de nuestra cama, pero nada… que no, que el quería contacto con mami. Así que la cuna se volvió a su habitación a modo de decoración. Y aprovechando una mudanza, la guardemos.

A los 2 años justos, dijo un día que quería ir a dormir con El Mayor a la habitación de mayores que tiene juguetes y ahí finalizó nuestra dulce etapa de colecho.

Ahora ya empezamos a pensar en como lo haremos con El Bebé y hemos llegado a la conclusión que no compraremos ni minicuna, ni cuna, ni nada. Directamente haremos colecho y si al bebé no le parece bien, en todo caso, compraremos una cuna de viaje que luego podamos guardar sin problema o llevarla con nosotros cuando bajemos a Spanien.