Mi buena experiencia con el destete nocturno

El destete nocturno es algo que trae de cabeza a muchas mamás de bebés un poco grandecitos porqué no vemos el momento en que comience a dormir del tirón y nos deje descansar mejor.

Hoy te voy a contar como he destetado a la niña, a sus 16 meses, por la noche y los motivos que me llevaron a tomar la decisión.

Para ponerte en situación: nosotros colechamos con los dos pequeños. El niño, de 3 años y medio, dormía en nuestra cama y la niña, a mi lado, en una cuna de colecho. Pero llevábamos varias semanas que la niña pasaba toda la noche en nuestra cama, literalmente enganchada al pecho. Yo no me podía ni mover y estábamos todos bastante apretados e incómodos.

Eso fue lo que nos llevó a tomar la decisión de intentar el destete nocturno. Hablo en plural porqué iba a ser una cosa de dos. Decidimos probar lo que comúnmente se llama “plan padre” que consiste en que sea el papá quien se ocupe de atender al bebé por las noches.

Quizá te estés llevando las manos a la cabeza porqué tu bebé es uno de esos que parece poseído si lo atiende otra persona que no seas tu. Sí, no estás equivocada, va a llorar lo más grande (al menos la primera noche).

Mi niña está acostumbrada a que su padre también la atienda durante el día, pasamos las 24 horas juntos y eso era una gran ventaja. Probablemente si el papá trabajase fuera, hubiese sido un proceso un poco más complicado o largo.  Sigue leyendo