Las 5 cosas para bebés que no volvería a comprar

Si en este post te hablaba de mis 5 imprescindibles cuando tienes un bebé, hoy te voy a contar las 5 cosas que no me han servido para mucho (o nada).

Antes de comenzar quiero volver a recalcar, que se trata de mi experiencia, con mis hijos y mi situación concreta. Algo que yo no haya usado, puede que sea un muss para ti.

1. Cuna

Aquí quiero aclarar que la cuna fue un imprescindible con mi primer hijo. Pero es que Marwan era de los pocos bebés que duermen bien. Comenzó a dormir del tirón toda la noche entera desde unos días antes de cumplir los 3 meses y dormía mejor en la cuna que en la cama conmigo. La usó hasta los

Con el segundo fue otro cantar. No quiso dormir ninguna noche en la cuna, así que la desmonté y la quité del medio. Con el tercero directamente no compramos cuna, aunque luego nos encasquetaron dos con el mismo resultado que con el segundo. De hecho, tenemos una cuna de colecho montada (en la que la niña tampoco ha dormido nunca) pero me viene bien a modo de mesilla y para no caerme de la cama.

Después de descubrir la comodidad del colecho, no contemplo el uso de la cuna. Sigue leyendo

Mis cinco imprescindibles para el bebé

Seguro que has escuchado más de una vez lo de “cada bebé es un mundo” o que “ninguna maternidad es igual”, pues hoy vengo a contarte que no puedo estar más de acuerdo ya que mi visión de las cosas ha ido cambiando según sumaba bebés.

Después de cuatro hijos, creo que tengo experiencia suficiente para contarte cuales son mis imprescindibles. Quiero recalcar que es mi opinión, basada en mis necesidades personales y estilo de vida. Algo a mi me haya ido genial, puede que a ti te resulte un trasto.

1. Mochila de porteo

El número uno, sin ninguna duda, es la mochila o cualquier otro artículo para portear.

Con el mayor no fue un imprescindible, de hecho solamente usé mochila en dos ocasiones. Era una colgona que me prestaron y era una tortura.

Pero a partir del nacimiento del segundo, la usé muchísimo. Compré una Manduca y puedo asegurar que de todas las cosas que he usado en estos diez años como mamá, es lo que está más amortizado. Con un bebé de alta demanda y un niño de 30 meses, era la única forma de poder atender las necesidades de los dos.

Con el tercero también hemos porteado mucho, ya no solo por necesidad, si no porqué me encanta tenerles tan cerquita.

A la hora de comprar un portabebés hay que tener en cuenta la edad del bebé y asegurarse de que sea ergonómico. Para un recién nacido lo mejor es un fular elástico, semielástico o tejido, mei-tai evolutivo o bandolera de anillas.

A partir de los 6 meses, cuando el bebé ya se sostiene, hay un amplio abanico de mochilas ergonómicas a parte de los fulares tejidos,  mei-tai y bandoleras que te servirán para toda la etapa de porteo.

2. hamaca

Otro artículo que me ha ayudado mucho, ha sido la hamaca. ¿Qué mamá no se ha duchado con el bebé en el baño en su hamaquita?

Personalmente me gustan las hamacas sencillas, de las de toda la vida, plegables y sin músicas ni vibraciones. Pero eso ya depende del bebé y de los gustos de cada uno.

De mis tres (con la niña todavía es pronto para opinar) el que más usó la hamaca fue el mayor. Quizá porqué ha sido el más tranquilo y conformista ,pero pasaba mucho rato en la hamaquita sin rechistar mientras yo hacía las tareas de casa.

Tuvimos la hamaca Fold de Jané y fue una gran compra, estuve a punto de volver a comprarla para el tercero pero nos regalaron una. Puedes encontrarla en la sección de hamacas de Exclusivas del bebé. Sigue leyendo

Las familias “millennials” disparan las compras online de productos para bebés

Los papás y mamás “millennials” son parejas de entre 30 y 40 años que acaban de tener su primer hijo. Se trata de nativos digitales para los que Internet y el móvil resultan tan indispensables como la luz o el agua. Ambos trabajan, tienen poco tiempo libre y quieren disfrutar al máximo de su bebé. Los padres y madres de la generación millennial han encontrado en Internet al mejor aliado para informarse sobre cómo criar a sus hijos y comprar online todos los productos que necesita su bebé.

En ese aspecto está claro que nosotros somos unos papás millennials. Excepto cuatro cosillas contadas, todo lo compramos por internet. Comenzamos buscando ofertas y ha llegado un punto en qué primero miramos en internet y, si no encontramos lo que buscamos, luego acudimos a las tiendas.

Más de 3,7 millones de familias españolas ya realizan compras de productos de gran consumo en Internet, un segmento que facturó 533 millones de euros en 2016 según la consultora Kantar Worldpanel. Dentro de este segmento, los productos de puericultura son la tercera categoría más vendida y ya suponen el 2,7 % de las compras online. De acuerdo con IAB Spainl, 17 % de las compras en Internet están destinadas a los hijos.

Esta demanda en auge explica el fuerte crecimiento que están teniendo las tiendas online especializadas en productos de puericultura. “Desde nuestra creación en 2011, hemos tenido un crecimiento permanente. Actualmente gestionamos una media de 1.300 envíos diarios, con incrementos de hasta el 30 % en fechas señaladas como el Black Friday. Esto nos convierte en el e-commerce para bebés líder en el sur de Europa.
Además tenemos una alta recurrencia: los padres y madres prueban la compra online y muchos repiten, debido a la comodidad y el ahorro que supone comprar en Internet”, explica Alexandra Viguera, Directora de Operaciones de la tienda online Bebitus.

Compras desde el móvil y por la noche

La llegada de la generación millennial al mercado de la puericultura online también se ha notado en los hábitos de compra. Cuando Bebitus inició su actividad hace seis años, la mayoría de las compras se realizaban desde el ordenador. Pero a partir de 2014, el tráfico desde dispositivos móviles ha tomado la delantera, lo cual ha obligado a incorporar cambios en la tienda online para adaptarla a los smartphones y las tabletas.

Además, la mayoría de las compras online de productos para bebés se realizan a partir de las 22 horas y el día preferido para hacer los pedidos es el domingo. Esto obliga a replantear los servicios de atención al cliente millennial: a los canales convencionales como el teléfono o el correo electrónico, se suman cada vez más las redes sociales. Sigue leyendo